“No puedes quebrantar a una hija y exigir consuelo para la otra”.
Valentina sale dramáticamente, arrastrando a Martín. El jardín exhala al irse.
Miras a Diego. "Terminemos".
Él sonríe, no victorioso, sino aliviado.
Los votos se reanudan. Cuando dice "Sí, acepto", suena como en casa.
—
Semanas después, Martín envía un mensaje: Valentina afirma que Diego es el padre.
La mentira pende como una granada
“Está desesperada”, dice Diego.
No hay duda en sus ojos. Ninguna vacilación.
Se realiza una prueba de paternidad. El resultado: no es de Diego.
Y tampoco el de Martín.
La verdad rompe la narrativa que ella construyó.
Al final, todo sale a la luz. Valentina confiesa que solo quería sentirse elegida. Su vacío la impulsó a quemar todo a su alrededor.
Las consecuencias finalmente llegan. Los límites siguen.
El tiempo pasa.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.