A veces, la sociedad asocia rápidamente el "desorden" visible con un estatus inferior o la pereza. Sin embargo, muchas de las personas más limpias de una oficina nunca han construido nada tangible. Y muchas de las personas más sucias han alimentado a familias, construido casas, reparado carreteras y cultivado alimentos.
La suciedad se elimina con el lavado.
El carácter no lo hace.

Conclusión
La limpieza es importante. La higiene protege la salud y demuestra respeto por uno mismo y por los demás. Lavarse las manos y cuidar las uñas con regularidad son hábitos esenciales.
Pero el respeto hacia las personas importa aún más.
Antes de etiquetar a alguien por lo que hay debajo de sus uñas, haga una pausa y pregunte:
¿Estás viendo negligencia o estás viendo trabajo duro?
A veces lo que parece sucio es simplemente evidencia del esfuerzo.
Y, a veces, lo más limpio que puedes hacer es abstenerte de juzgar.