Quizás ya veas diez botones marrones en tu cocina, sin saber sus increíbles beneficios para la piel. Sin embargo, bajo su cálido aroma se esconde una verdadera joya. Pero, ¿cómo puede este sutil ingrediente ayudar a revitalizar la piel apagada o a suavizar los rasgos faciales cansados? Y, sobre todo, ¿qué tan fácil y sencillo es usarlo en casa? Sorpresa: Milagros inesperados…
Tónico de Arroz y Clavo: Un aliado para una Piel Clara
Receta Dulce:
1 arroz blanco (aprox. 15 g)
200 ml de agua
3 clavos
Preparación:
Retira el arroz y cuece a fuego lento durante 5 minutos.
Deja enfriar, cuela y, a continuación, cuela los clavos y deja reposar durante 20 minutos antes de retirar.
Uso:
Puedes rociarlo por la mañana o cuando sea posible. Después de unas pocas horas, tu tez estará más uniforme, como si hubieras recuperado la paz interior. La receta perfecta para una limpieza fresca al instante.
Conservación: 4 días en el refrigerador.
Bálsamo de Cúrcuma y Clavo: Un Impulso Gradual de Luminosidad
Receta Dulce:
200 ml de agua caliente
1/4 taza de cúrcuma (aprox. 1 g)
2 clavos
Preparación:
Vierte la cúrcuma y los clavos sobre el agua.
Deja reposar durante 10 minutos y luego cuela para obtener un líquido transparente (es importante no manchar la piel).
Uso:
Aplica por la noche y deja reposar. Simplemente enjuaga al día siguiente. Día tras día, tu tez estará más uniforme, como si hubieras respirado aire fresco.
Conservación: 3 días en el refrigerador.
Bálsamo de Café y Clavo: Un Impulso de Vitalidad
Receta Dulce:
1 cucharadita de café molido (aprox. 3 g)
200 ml de agua caliente
2 clavos
Preparación:
Remoja el café en agua caliente durante 5 minutos, cuela bien, luego agrega los clavos y deja reposar durante otros 10 minutos.
Vuelve a colar. Uso:
Aplicar un masaje más profundo de dos minutos. Esto mejorará el tono de la piel y la mantendrá suave al despertar.
Conservación: 3 días en el refrigerador.
Bálsamo de linaza y clavo: Suaviza la piel del melocotón.
Receta dulce:
1 cucharada de linaza (aproximadamente 12 g)
200 ml de agua
2 clavos de olor
Preparación:
Hierve la linaza en agua durante 8 minutos, hasta que esté ligeramente gelatinosa. Cuele la bebida mientras aún esté caliente, agregue los clavos de olor y deje reposar durante 15 minutos.
Modo de empleo:
Aplicado con suaves toques sobre los dedos quemados, este bálsamo actúa de maravilla en la piel, ayudando a mejorar su elasticidad. Conservado en el refrigerador, se convierte en un cosmético deliciosamente refrescante.
Conservación: 4 días en el refrigerador.
Bálsamo de Clavo y Agua de Rosas: Un Brillo Fácil para Todos los Días
Receta:
150 ml de agua de rosas
50 ml de jugo de pepino filtrado
2 clavos
Preparación:
Mezcla el agua de rosas con el jugo de pepino y añade los clavos.
Deja actuar durante 15 minutos y luego retira de la infusión para disfrutar de una experiencia refrescante.
Modo de empleo:
Úsalo por la mañana y en cualquier momento, o como bruma a lo largo del día, para revitalizar tu cutis. Un tratamiento sencillo que empieza a actuar, dejándote una sensación de descanso y una luminosidad natural al instante.
Conservación: 3 días en el refrigerador.
¿Cómo elegir un bálsamo diario?
¿Piel con demasiado brillo? Elige la versión de arroz.
¿Tez apagada? La versión de cúrcuma será tu mejor aliada.
¿Deberías eliminar cualquier residuo? Café o lino, según tu configuración preferida.
En cualquier caso, guarda tu crema hidratante en el refrigerador y rellénala con regularidad para mantenerla fresca.
Una piel radiante suele empezar con rituales sencillos que implementamos a diario.
Para conocer los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o abra el botón (>) y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook.